BIOGRAFÍA

Armando Alducin Fletcher es un predicador cristiano reconocido en toda Hispanoamerica y el mundo. Es el pastor principal de una iglesia de 10.000 miembros en México. Tiene más de tres décadas predicando el evangelio de Jesucristo alcanzando a millones de personas en más de 60 países. En los últimos años ha viajado por varias naciones predicándoles a los principales líderes cristianos. Su mensaje es bastante sencillo, pero bien fundamentado en la palabra de Dios, lo que le ha dado fama como un predicador de sana doctrina. Es muy escuchado a través de Internet, con miles de predicas circulando por la red. En la actualidad vive en Dallas junto a su esposa Martha y sus tres hijos: Caleb, Salem y Natalia.

Nació y creció en México, en el seno de una familia que practicaba la religión católica, en su niñez le enseñaron el catecismo y ciertos valores morales, de hecho desde muy pequeño a los 12 años de edad, tenía el deseo en su corazón de ser sacerdote. Pero más tarde ya cursando el noviciado en una escuela lasallista, se dio cuenta de que no tenía las condiciones para lograrlo y viendo ciertas contradicciones muy frecuentes en este sistema religioso, decidió comunicarles a sus padres que prefería retirarse.

Decepcionado de la religión, se vuelve completamente al ateísmo, comenzó a estudiar profundamente la dialéctica materialista marxista y empezó a declarar que la creencia en Dios era algo completamente absurdo, que no era posible que un Dios “bueno”, hubiera permitido la existencia del mal, retando constantemente a los cristianos. A los 24 años de edad, tiene una crisis de carácter existencial, donde se dio cuenta que se encontraba en un mar de pensamientos y filosofías que no habían traído ninguna satisfacción a su vida. Comprendió que no poseía ninguna base moral para seguir defendiendo el ateísmo.

Y no eran solo sus conflictos religiosos y filosóficos los que le atormentaban, también tenía muchos problemas emocionales. Era un hombre de carácter colérico y estallaba en ira con facilidad (esto le ocasionaba grandes conflictos con su familia, principalmente con su padre), tenía estados de timidez y sufría de profunda depresión. Con la intención de llenar el vacío y la tristeza en la que se encontraba, decide probar todo tipo de adicciones como el alcohol y las drogas, sin embargo este estilo de vida pecaminoso tampoco representó una salida para él, al contrario fue precisamente esta la época más oscura de su vida. Al sentirse así, sin salida y en medio de una gran desesperación trato de quitarse la vida en dos ocasiones.

En el año 1975 fue cuando su hermano Alejandro Alducin, se acercó a él y le regalo una Biblia, luego de evangelizarlo y presentarle a Jesús como Salvador.

Una noche comenzó a leer Juan 14:6 “Yo soy el camino, la verdad, y la vida”, en ese momento experimenta algo profundo y penetrante en su corazón, mientras que en su mente sintió como se derrumbó todo su sistema ideológico, comenzó a recordar los grandes líderes religiosos y filosóficos que había estudiado durante muchos años como Buda, Mahoma, Carlos Marx, Carlos Darwins, Frederic Niche y Sigmund Freud y se dio cuenta de que ninguno había dicho tales palabras. Llego a una conclusión: “O Cristo dijo lo que realmente era, o de lo contrario fue la persona más fanática, loca, esquizofrénica y maniaca que haya existido jamás”, pues nadie en la historia se había atrevido a decir que Él mismo era el camino la verdad y la vida. Fue entonces cuando cae de rodillas y le pide a Jesús que entre en su corazón, produciéndose de esta manera su conversión.

Comenzó a llorar durante 40 minutos continuos y desde ese mismo instante se dijo que viviría apasionadamente para Jesús, y que entregaría su vida a la búsqueda de la verdad, aquella que tanto había deseado encontrar, pero que durante tanto tiempo se le había negado. Se dio cuenta que la verdad no era siempre relativa sino que existía una verdad absoluta y consistente a la cual podía aferrarse.

En 1977, trabajando en el área de hotelería en Acapulco, comenzó a sacar tiempo para leer la Biblia y estudiar la vida de los grandes científicos cristianos como Isaac Newton, Blaise Pascal y Luis Pasteur, dedicando su vida casi por completo al estudio de la palabra de Dios. Su pastor y guía espiritual estos primeros años fue el misionero norteamericano Emilio Aandereud, quien lo instruye con amplio conocimiento en los fundamentos del cristianismo.

Todo este conocimiento que poco a poco adquiría, más el deseo de dejar la comodidad y el placer a los que alguna vez se había aferrado y experimentar en sí mismo el sufrimiento cristiano, le animo a irse con varios misioneros presbiterianos a evangelizar los pueblos indígenas que habitan en la zona fronteriza de Guerrero. Durante los tres años que dura su labor misionera, su vida no fue nada fácil, no tenía muchas veces para comer, llegando incluso a consumir alimentos descompuestos y soportando fuertes enfermedades gastrointestinales. A pesar de todo esto, su alma estaba llena de un verdadero gozo, no de un placer momentáneo, más bien de una felicidad plena, todo proveniente de su servicio a Dios, se encontraba profundamente conmovido por la fe tan sencilla con que eran capaces de creer los indígenas. Es justamente en esta experiencia misionera cuando su carácter es formado y su pasión por las almas se intensifica.

A comienzos de los 80, Armando, ya un poco cansado, regresa al puerto de Acapulco, a la civilización, y los misioneros viendo el denuedo y el talento que tenía para predicar le instan a que se prepare académicamente en uno de los mejores seminarios, "El seminario teológico centroamericano", dirigido en aquel entonces por el reconocido predicador y doctor en teología Miguel Nuñez. Lamentablemente por diversas circunstancias no le es posible asistir. Sin embargo se convierte en autodidacta y comienza a estudiar la teología sistemática de Lewis Sperry Chafer, unos de los autores que más ha enriquecido su vida espiritual. Tiempo después logra sacar una Licenciatura y un Doctorado en Teología. Mientras se preparaba y sin darse cuenta, ya poseía invitaciones para anunciar la palabra de Dios en diversas iglesias y en distintos lugares.

De esta manera continuo durante algún tiempo hasta que Dios lo llama a formar su propio ministerio. En 1982 en el garaje de su casa en Tecamachalco, funda la iglesia "Vida Nueva para México". Eran entonces, apenas unos pocos cristianos, pero Armando ¡Con que fuerza predicaba la palabra! tanto así que en poco tiempo no cabían las personas que deseaban escucharle en aquel pequeño garaje. Así que pronto se mudaron a un hotel de la zona Rosa y más tarde a un salón mucho más grande. Ya para el año 1991, habían cambiado de nombre, eran "Vida Nueva para el Mundo", y es que habían establecido más de 40 iglesias en distintos lugares como México, USA, España, Chile e Israel. También en compañía de su hermano y su esposa a fundado organizaciones que se dedican exclusivamente a mujeres y niños que han sufrido violencia.

Pocos años después de la creación de Vida Nueva para el Mundo, Armando comenzó a darse cuenta que la iglesia debía salirse de sus cuatro paredes y que no podía estar esperando que la gente, ateos, hombres de ciencia, políticos, profesionistas e intelectuales, llegaran a la iglesia. Así que comenzó cada 2 meses a realizar conferencias en un lugar neutral, el hotel Isabel Sheraton, las conferencia no eran de carácter religioso sino de carácter científico, donde se enseñaba principalmente que el ateísmo no era un sinónimo de inteligencia, sino todo lo contrario, un sinónimo de irracionalidad, mostrando constantemente las pruebas históricas, psicológicas, antropológicas, arqueológica, genéticas, químicas y físicas contenidas en la Biblia. Esto fue todo un éxito, y muchas personas sobre todo de la clase media alta, le entregaron su vida a Jesucristo, provocando un gran crecimiento de la iglesia Vida Nueva. No conforme con esto y en su afán por dar a conocer cada vez más el evangelio de Jesucristo a los diversos sectores de la sociedad, Alducin comenzó a recorrer todas las universidades de México y Latinoamérica, tratando de presentar un carácter más científico de las escrituras.

En febrero de 1993, en Costa Rica se hizo un gran evento, en el Gimnasio de San José, donde Armando fue invitado a compartir con David Wilkerson (quien fue un gran predicador de Nueva York) para darle un mensaje a los jóvenes, sobre las evidencias de la Biblia. Durante la semana que duro el congreso, Armando se hospedo en la casa de Jonás González, el fundador de la cadena Internacional de Televisión Enlace. Jonás le prometió que él se convertiría en el primer predicador que saldría al aire en el nuevo canal. Así fue, el programa televisivo donde se transmitía las predicas de Alducin estuvo al aire por muchos años, logrando llegar a millones de personas en todo el mundo.

Independientemente del mensaje cristiano, donde se explica el perdón de pecados por medio del sacrificio de Jesús en la Cruz. Armando nos ha llevado a entender que la Biblia, el libro de los libros, nos puede ayudar en temas prácticos de la vida diaria, como por ejemplo: ¿Cómo ser buenos padres?, ¿Cómo guiar a nuestros hijos?, ¿Cómo ser un buen esposo?, ¿Qué es la familia?, ¿Cómo usar el sexo?, ¿Cómo ser un buen político?, con ejemplos sencillos y analogías simples nos ayuda a penetrar en las profundidades de la palabra de Dios.

Su mensaje también se caracteriza por presentar a los más grandes líderes religiosos, colocando de un lado de la balanza a Cristo y al otro lado a Mahoma, Zoroastro, Mahatma Gandhi, Dalái Lama y otros gurús. Dándonos argumentos suficientes para entender que ninguno de esos líderes se le puede siquiera comparar a la vida, la humildad, la mansedumbre, la sabiduría y el perfil psicológico del hijo de Dios. En esencia las predicas de Armando Alducin tienen el propósito de que la iglesia recupere el temor de Dios, invitándola a salir de la tibieza espiritual, y a buscar la pureza del verdadero cristianismo.

Puedes escribirles a: armandoymartha@vnpem.org.mx